EJERCICIO FÍSICO Y DIABETES

 

Los pilares básicos para controlar la diabetes son  una alimentación sana y adecuada, el ejercicio físico, la educación diabetológica, los controles periódicos y la medicación. El ejercicio físico es una pieza fundamental en el tratamiento integral de la diabetes. El deporte es compatible con la enfermedad e incluso se puede afirmar que ayuda a su tratamiento.

 

La diabetes es una enfermedad producida por una alteración del metabolismo caracterizada por un aumento de la cantidad de glucosa en la sangre ya sea debida a bajas concentraciones de insulina o a su inadecuada acción a nivel celular. Es, por lo tanto, una enfermedad tratable pero no curable.

 

Según los datos de la Sociedad Española de Diabetes, en nuestro país, cerca de 3.500.000 personas sufren esta patología. El ejercicio físico es una pieza fundamental en el tratamiento integral de la diabetes. El deporte es compatible con la enfermedad e incluso se puede afirmar que ayuda a su tratamiento.

 

Los beneficios de la práctica regular de ejercicio físico son:
- La mejora del riego sanguíneo y su acción "cardiosaludable" (aumenta el llamado buen colesterol y disminuye los niveles de triglicéridos sanguíneos.
- Produce una disminución de las necesidades de insulina o antidiabéticos orales.
- En casos de sobrepeso y obesidad acompañado de una dieta hipocalórica, contribuye al descenso del peso.
- Mejora considerablemente la capacidad de trabajo proporcionando bienestar físico y psíquico aumentando la calidad de vida.

 

Los pilares básicos para controlar la diabetes, sus problemas y complicaciones son alimentación sana y adecuada, el ejercicio físico, la educación diabetológica, los controles periódicos y, cuando es necesaria la medicación. La diabetes está considerada como uno de los principales factores de riesgo para las patologías cardiovasculares.

 

La práctica deportiva produce un incremento en la sensibilidad a la insulina lo que facilita la entrada de glucosa a las células musculares. De este modo se logra mantener mejor el equilibrio de la glucosa en sangre (glucemia) disminuyéndose  la necesidad de recibir medicación. Uno de los ejercicios más recomendables para los diabéticos es caminar o correr de forma suave, sin realizar cambios de ritmo bruscos.

 

Los deportes que utilizan preferentemente el metabolismo aeróbico, es decir, los de resistencia, son los más adecuados. Atletismo (carreras de fondo), ciclismo, natación, etc., son algunos ejemplos, ya que no requieren gastos bruscos de energía sino esfuerzos mantenidos. El combustible utilizado en estas actividades está representado por los hidratos de carbono y grasas.

 

Fuente: Madrid.org