TESTIMONIALES

Hola a todas, me llamo Josefina y quería contaros mi experiencia con los hipopresivos. Empecé hace un año y medio a hacerlos, no tenía ni idea de lo que era, lo que sí sabía es que mis relaciones sexuales eran dolorosas; siempre le comentaba al ginecólogo que me chocaba y dolía pero no me daba un remedio , ni siquiera me decía lo que era, ahora lo sé un prolapso.

La cuestión es que hablando en el gimnasio donde voy, una señora me dijo que a ella le habían ido muy bien,  me decidí a probar con una entrenadora personal y empecé a hacerlos, ¡ojala los hubiera hecho antes! a los seis meses o así ya no chocaba nada y ahora estoy encantada y mi marido también, merece la pena, además sin ninguna medicación. Por cierto tengo 53 años.

Josefina Carrillo

Hola Mamen,

Soy Isabel, quería escribirte estas líneas para agradecerte toda tu atención y saber hacer en tu trabajo. Cuando mi hija me recomendó encarecidamente ir al gimnasio no tenía demasiada fe que a mis 69 años y con mi expediente de osteoporosis avanzada junto con una artritis avanzada pudiera lograr lo que tú has conseguido con los ejercicios. Teniendo en cuenta que ni era capaz de ponerme calcetines y ahora incluso puedo tumbarme y levantarme de la toalla en la playa y sin ayuda es realmente sorprendente. No me cansare de agradecerte todo lo que has conseguido en este año y medio de trabajo juntas, has conseguido que con tu atención y cariño se me haga un vicio acudir a tus clases y un verdadero hobby.

 

Muchas gracias Mamen!!!

 

Isabel A.

Buenas tardes Mamen.

 

Con estas fotos te quiero dar las gracias por todo lo que me has enseñado en 6 meses ya que la foto de la paella es de agosto del 2012 y la del café es de Abril 2013.

Espero que te sirva de ejemplo para otras personas, que como yo, no veíamos el Gran problema, que era no saber comer y que el ejercicio no sólo consiste en ir a trabajar.

Agradecerte que con toda tu paciencia en ningún momento me he sentido presionada por tus ejercicios, al contrario después de cada sesión lo que he conseguido es encontrarme mejor e incluso interiormente conmigo misma, el esfuerzo ha merecido la pena.

 

A esas futuras personas que tienen un gran peso y que no tienen manera de bajarlo que lo primero que tienen que hacer es tirar la dieta que tienen colgada en la nevera.. 

Lo segundo y sí se puede ya que se saca tiempo y dinero de donde antes eran Bollería y Grasas y horas sentada delante de los culebrones de la TV, ahora es buena comida y gimnasio.

 

Sin mas y sin perder el ritmo, muchas gracias...

 

Cuqui

Esther López García

“Decir que fue por azar que yo empezara a practicar el Método Hipopresivo y puedo confirmar que han sido suficientes dos ó tres sesiones (una ó dos semanas) para notar una mejoría en mi estado general. La progresión ha sido muy rápida y más si la comparáramos con otras actividades deportivas. Me he dado cuenta rápidamente porque en otros deportes que practico noto que tengo ahora más fondo, fuerza y equilibrio y en las mismas sesiones que practicamos de hipopresivos he pasado casi a duplicar en pocos días los tiempos de “apnea.

Para mí el método funciona así que espero tener la voluntad de seguir mejorando y practicándolo durante mucho tiempo intercalando sesiones particulares en mi propio hogar con sesiones en el gimnasio”.

Antonio Mateo

“Mi  experiencia  con  la gimnasia hipopresiva se inició a raíz de una incontinencia de orina que me quedó como secuela en el postparto. Yo tenía 34 años. Se trataba de una incontinencia de orina de urgencia que ya había tratado con electroestimulación y con ejercicios de Kegel. La fisioterapeuta que me trataba me indicó gimnasia hipopresiva diaria para acabar de solucionar la incontinencia. Efectivamente, me la ha resuelto por completo. En el inicio realizaba tres sesiones semanales dirigidas por Mamen, mi entrenadora personal, para conocer bien la técnica y el resto de días lo hacía yo sola. Pasé de tener pérdidas de orina diarias a ser algo muy ocasional. Ahora puedo decir que ya tengo el problema resuelto gracias a la gimnasia hipopresiva y además vuelvo a estar embarazada”.

Mª Jesús Perea Santamaría


Voy hacer un breve relato de mi experiencia de la gimnasia hipopresiva. Actualmente tengo 40 años, después e 2 partos hace 5 y 3 años respectivamente, me quedé con un poco de incontinencia. ¿Un poco?, bueno, no sé cómo medirla, se me escapaba al estornudar, toser, al bailar y por supuesto al correr. No me condicionaba mi vida porque el día a día no se me escapaba, “solo” en las ocasiones que he citado anteriormente, pero si que me molestaba. Después de cada parto me apunté a las sesiones de gimnasia post parto donde me enseñaron a practicar los ejercicios de Kegel y otro tipo de gimnasia abdominal que apenas hice en casa y que de poco me sirvió.

 

Posteriormente acudí a un fisioterapeuta especializado en incontinencia, me hizo comprar un aparato que medía mi fuerza y me hacía corrientes para fortalecer el suelo pélvico y cuando estaba en la consulta realizaba ejercicios de Kegel, pero al salir la verdad es que en casa ya no hacía nada, total que mis problemas seguían y no encontraba mejora.

 

Hace escasos 3 meses mi hermana me comentó que probase “las hipopresivas” no había oído nunca hablar de ellas, pero me habló tan bien, que compañeras suyas las habían probado y que habían experimentado una mejoría enorme en el tema de la incontinencia. No me lo pensé, mi hermana me facilitó el teléfono de Mamen y no pusimos en contacto.

 

Bendito el día que empecé con Mamen, es un tipo de gimnasia en la que desconectas de todo, porque te concentras en lo que estas haciendo, pero lo mejor de todo es que mi cuerpo experimentó un cambio tanto por dentro como por fuera. Me refiero que por dentro en 3 meses ya me ha mejorado mucho el tema de la incontinencia, ya no se me escapa si corro con prisas o incluso al estornudar. Todavía me queda camino pero he hecho una gran evolución.

 

Eso sí, lo mejor y más alucinante es el cambio que ha experimentado mi cuerpo. La barriga se me ha reducido de volumen, he recuperado mi cintura y las formas femeninas, en fin que estoy encantada. Lo recomiendo con los ojos cerrados a todas las mujeres, con o sin incontinencia, porque al fin y al cabo con la edad la ley de la gravedad ejerce su función, y todo tiende a caer, por tanto siempre va bien poner todo en su sitio y reforzar. Es una gimnasia muy agradecida, con poco tiempo al día y eso si, constancia los resultados no tardaran en aparecer, os lo garantizo por experiencia propia.

 

¡Gracias Mamen por todo!!

 

Elia